Yo acuso

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15/09/2014 por Josél López

En 1898 Emile Zola publicó su celebre artículo “Yo acuso” dirigido al Presidente de la República francesa en referencia al escandaloso caso “Caso Dreyfus” que conmovió a la opinión pública de la época. Unos años después, y ante la gravedad de la situación que se avecina para nuestra Comarca, he querido inspirarme en él para aportar ideas que puedan salvar a la Sierra la despoblación que la amenaza generando la riqueza y calidad de vida que nos merecemos.

No se sienta nadie ofendido por el estilo literario ya que, el mensaje que mando, es el de colaboración y esperanza en el futuro:

CARTA A LOS RESPONSABLES DEL DESTINO DE SIERRA DE GATA.

Señores: ¿Me permitís que, agradecido por la bondadosa acogida que me dispensasteis, me preocupe de vuestra gloria y os diga que vuestra estrella, tan feliz hasta hoy, esta amenazada por la más vergonzosa e imborrable mancha?
Emile Zola.

Permitidme que os recuerde que regís los destinos de los 20 pueblos que componen nuestra preciosa Comarca y que, de vuestras actuaciones, en gran parte, se dilucidará el futuro de la Sierra. Recordad que, el legado que dejemos a nuestros hijos y nietos, no lo decidirán mayoritariamente ellos, si no que estará embargado por las decisiones de hoy. Pensad por tanto que, solo con amplitud de miras, solo con estrategias inteligentes y generosas, solo con una voluntad decidida y constante, podréis marcar el camino que supone la diferencia entre la supervivencia y la extinción, entre el progreso y la ruina, entre la vida y la muerte.

Bien sabéis que la Sierra la conforman 20 municipios, de los cuales, solo 4 (Moraleja, Valverde, Cilleros y Gata), superan los 1.000 habitantes; tampoco ignoráis que en la mayoría de esos municipio, los gráficos de población que integran esas localidades tienen forma de pirámide invertida, una especie de estatua con pies de barro donde los niños y jóvenes apenas podrán suplantar la paulatina e inexorable desaparición de los mas mayores. Sin embargo, y conociendo esos datos, no queréis ver las terribles e irremediables consecuencia que ello tiene. Y por eso, yo os acuso.

Os acuso de ignorar que, a medida que vaya desapareciendo la población, los inmuebles de nuestra Comarca se irán deteriorando (como ya está ocurriendo), y, a la postre, terminaran desapareciendo. Sin habitantes no habrá habitáculos y, muchos de nuestros pueblos correrán la suerte de las ruinas de Salvaleón y, la Rosa de Alejandría, será una flor en nuestra tumba.

Os acuso de no anticipar que, a medida que se reduzcan los habitantes, habrá servicios públicos y privados que ya no puedan prestarse por falta de rentabilidad o usuarios y, como ya está ocurriendo, desaparecerán los colegios, los centros de salud, las farmacias, los autobuses, los taxis, las tiendas y los bares. Desaparecerá todo, hasta el paisaje, pues sin interacción humana, solo existe la selva. Sin habitantes no hay demanda y sin demanda no hay oferta. Esa extinción paulatina de servicios, infraestructuras, paisaje y negocios que, de no hacer nada, se producirá inevitablemente en los próximos 25 años, provocará a su vez, un deterioro aún mayor de la calidad de vida de los serranos que, se verán prácticamente forzados por las circunstancias a abandonar sus pueblos, salvo que decidan convertirse en heroicos “Robinsones Crusoes” a la espera de la extinción total. La pérdida de calidad de vida acelerará el abandono y anulará definitivamente la tasa de reposición demográfica abocando a la gran mayoría de nuestros pueblos a su desaparición total. No os dais cuenta de que vivimos una “emergencia comarcal” y no tomáis una sola medida seria tendente a solucionarla.

Os acuso de no querer reconocer a la Sierra de Gata como una unidad competencial, administrativa y social con un problema urgente, gravísimo y que afecta a su propia subsistencia. Y os acuso de mantener unas estructuras administrativas estancas, municipales, sectoriales, cortoplacistas, descoordinadas, burocráticas y ajenas a la realidad, ineficaces y caras y, en definitiva, suicidas. Os acuso de no captar que la actual estructura político-administrativa que tenemos es ineficaz para dar soluciones globales a los acuciantes problemas de Sierra de Gata ya que, los diferentes organismos, carecen de verdadera vocación comarcal:

  • Por eso acuso a Mancomunidad de tener competencias muy limitadas a ámbitos específicos sin poder abordar estaturiamente la identificación, planificación y ejecución de planes globales verdaderamente estratégicos para atajar la despoblación de Sierra de Gata.
  • Por eso acuso a Adisgata de, a pesar de su vocación inicialmente integradora, haberse convertido (por imperativo administrativo-legal) en un repartidor de fondos europeos siguiendo, no un plan serrano, sino unas directrices generales de Europa y, de hacerlo con un criterio cuantitativo en lugar de cualitativo: repartiendo euros a los Ayuntamientos, cooperativas y empresarios en función de su importancia numérica, bajo las directrices europeas antes mencionadas sin que estas puedan ajustarse a un plan estratégico de la Sierra.
  • Y acuso a los Ayuntamientos de ser “compartimentos estancos” que apenas cooperan entre sí cuando no, se hacen directamente la puñeta unos a otros. Cada uno sigue su propios criterios, se dota de cuantas infraestructuras puede a corto plazo y sin criterio solidario-comarcal, intentando arañar protagonismo para mayor gloria de su, a todas luces, efímero recuerdo. No se consensua nada, no se acuerda nada. El dinero que se invierte se hace de forma ajena a los intereses comunes de la Sierra con una perversa miopía localista, ya se trate de infraestructuras, festejos, servicios o comunicación.

Os acuso, en general, de no identificar los problemas globales de nuestra Comarca y de no buscar soluciones comunes y eficaces para combatirlos. Os acuso de no querer ver que, en dos generaciones, y de seguir así las cosas, la Sierra de Gata estará compuesta de unos pocos pueblos que agruparán los servicios públicos y los negocios privados: Moraleja y Valverde resistirán como mini-ciudades mientras el resto de localidades empezarán a caer en muy poco tiempo: Descargamaría, Santibañez, Villasbuenas, Villanueva, Cadalso… Algunas como Robledillo, Trevejo o San Martín, si tienen suerte, quizás puedan convertirse en núcleos turísticos con vida esporádica en los periodos vacacionales, algo así como las mas aisladas estaciones de esquí que, cuando pasa la nieve, desaparecen. Como Trevejo, que ya vive en esa especie de momificación demográfica. Serán localidades sin habitantes fijos, sin vida, sin tiendas, sin servicios… El resto de los pueblos, en función de sus habitantes y la edad media de los mismos, tardarán un poco mas o un poco menos pero, todos sin excepción, pasarán a mejor vida antes de 50 años.

Os acuso de no comprender que es totalmente prioritario para Sierra de Gata fijar su población e incrementarla, y que para conseguirlo hay que gestionar nuestra Comarca como el nuevo modelo de ciudad del S. XXI; un modelo ecológico, sostenible, impregnado de naturaleza, un modelo residencial atractivo para Europa que sería envidia de urbanistas como Le Corbusier, Niemeyer o Arturo Soria: una ciudad integrada en la Naturaleza, con 20 distritos bien comunicados, con servicios repartidos y gestionados eficazmente, con un paisaje desbordante y cuidado, con turismo e infraestructura turística desarrollada, además de la ya existente, con potencial infinito de crecimiento en cultivo y ganadería ecológica y materias primas naturales, casi auto-abastecible alimentariamente, con capacidad para multiplicar por 20 su población sin aglomeraciones simplemente facilitando la rehabilitación de sus inmuebles actualmente abandonados mejorando con ello el tipismo de nuestros pueblos y el paisaje de nuestra naturaleza por efecto de su simple ocupación. Una ciudad de mas de 1.000 Hectáreas y casi 25.000 habitantes pionera en su concepto y modelo de gestión, con peso específico para negociar y en su caso exigir, por calidad y cualidad, aquella colaboración necesaria de otras administraciones supra-comarcales. Porque sin duda, la gestión y representación de 25.000 habitantes seria una economía de escala política mucho mas adecuada y efectiva que la actual. La nuestra sería una ciudad con dehesa, con pinares, con cereal, con huertos, con bosques de robles y castaños, con idiomas diferenciados, con pantanos, con grullas, con caza, con pesca, con setas; una ciudad con aceites de auténtico lujo, con queso, con vino, con cabrito, con migas, una ciudad con fiestas, con tradiciones. Un espacio de vida amplio, natural y de calidad. Una ciudad barata, acogedora, abierta a los forasteros, abierta a los idiomas, a los artistas, a los intelectuales, a los ecologistas, a los home workers; sin burocracia, con seguridad, con un clima fantástico, con piscinas naturales, con preciosos cascos históricos, con un buen sistema de transportes, con hospitales, colegios e institutos repartidos estratégicamente. Un lugar que podría ser administrativamente eficiente gestionando como una unidad todos sus recursos. Una ciudad que facilitara al máximo el asentamiento, que generaría trabajo directo con la rehabilitación de inmuebles y los múltiples servicios que requerirían los nuevos residentes. Una ciudad que, incluso se podría auto-abastecer energéticamente con agua, con aire y con biomasa. Una ciudad que tendría una sola voz para todas sus gestiones, sus comunicaciones, sus influencias…

¿Suena idílico? Pues no, es real, basta con dejar de pensar en 20 pueblos aislados que agonizan y contemplar la Sierra de Gata como una unidad de gestión que responde teóricamente a el concepto de habitabilidad sostenible de mayor calidad que se pueda plantear en Europa. Así de fácil. Y de económico, porque gestionar la Sierra como una única entidad local generaría un impresionante ahorro de recursos que podrían aplicarse para conseguir un entorno vital de excelencia. ¿O no sería un ahorro disponer de un único interlocutor representante de 25.000 habitantes frente a Mérida en lugar de hacer mas de 200 viajes y gestiones de poca intensidad de nuestros múltiples ediles y representantes? ¿Que fuerza tiene mi querido Alcalde de Descargamaría frente a, por ejemplo, la CHT, cuando apenas representa a 150 ciudadanos?

Os acuso, por último y para no cansaos mas, de no tener perspectiva estratégica para sostener y no dejar morir el único proyecto de nuestra comarca que entiende el territorio como una unidad: Sierra de Gata Digital. No hay ningún otro canal que sea la voz, vista y oídos de todo el territorio. Si este diario muere, pasaremos, también los ciudadanos, a tener una visión local y fragmentada, no profesional, incompleta. Si este diario muere porque las instituciones que nos gobiernan no estén dispuestas a asumir el ridículo coste de 1,5 € al día, ya pueden empezar a doblar las campanas por Sierra de Gata porque, una comarca sin una voz común, es una comarca muerta.

Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los Tribunales y que me juzguen públicamente.
Emile Zola

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